Por Sebastián Ernesto González
El proceso electoral interno de tres de los partidos políticos que participarán en las elecciones generales de noviembre (Libre, Nacional y Liberal), ha puesto en evidencia una vez más que la corrupción impera en los procesos electorales dirigidos por estos tres partidos, y es que, las denuncias reiteradas de fraude han quedado latente por todos lados.
Si bien es cierto que, el boicot premeditado a la instalación de las Juntas Receptoras de Votos (JRV) el 9 de marzo, principalmente en la ciudad de San Pedro Sula y Tegucigalpa, no fue decisivo en los resultados de la elección de candidatos presidenciales, no es este hecho en si mismo que ha degenerado el proceso, nuevamente lo es la inflación de votos hechas en los tres partidos ya mencionados, principalmente en el Nacional y Liberal, una acción fraudulentamente que han hecho costumbre desde el 2009 con el propósito de aparentar instituciones robustas y muy bien compactadas.
En el 2009 fue tan enorme la abstención en las elecciones generales que tuvieron que inflar los votos en los partidos Nacional y Liberal, además, a los liberales les regalaron algunas diputaciones para que no fuera tan evidente el repudio de la población condenando el Golpe de Estado dirigido por el mismo PL, de forma natural, la base liberal no acudió a las urnas.
En el 2012, con la participación del partido Libre en su primer proceso interno sincronizado con los nacionalistas y liberales, nuevamente se inflaron las urnas para sembrar la imagen que el bipartidismo era muy más fuerte que el nuevo partido. En el 2017 y 2021 se repitió la historia, ahora, con la implementación del dispositivo biométrico solo se ratifica lo que ya todos saben: ¡la especialidad en el helio para inflar las urnas!
¿Porqué el boicot a las instalaciones de las JRV?
El gran escándalo del nueve de marzo en el proceso electoral interno dirigido por el Consejo Nacional Electoral (CNE), siendo la consejera presidenta del CNE la representante del Partido Nacional, Cossette López, se resume a lo siguiente; unas 440 JRV de la ciudad capital y unas 85 de la ciudad de San Pedro Sula no abrieron puntualmente, según transcurrían las horas los medios de comunicación controlados por la derecha en su gran mayoría, ya sembraban el escándalo sobre lo que pasaba, el boicot se planificó desde el mismo CNE por miembros del partido Nacional y Liberal, resulta que; las urnas andaban paseando por toda la ciudad según palabras de la misma Cossette López, muchas JRV fueron abriendo después del mediodía, otras ya entrada la noche del nueve de marzo y en dos centros educativos las JRV se instalaron hasta el 16 de marzo para que los registrados fueran a ejercer el sufragio.
Aunque se han esmerado en hacer creer que el culpable de esa situación caótica fue el gobierno en contubernio con el partido Libre, lo cierto es que por primera vez se contrató una empresa para que trasladara las urnas a sus lugares respectivo, el contrato fue firmado por Cossette López y un empresario del transporte miembro del partido Nacional. Ahora ya es público que, la susodicha empresa firmó el contrato por casi los 65 millones de lempiras sin contar con el transporte requerido, por lo que se vieron obligados a subcontratar medios de transporte de personas.
La idea desde el inicio fue desprestigiar un proceso electoral y culpar al gobierno de Xiomara Castro y al partido Libre con su representante en el CNE, Marlon Ochoa. Hoy, cuatro de abril, ya hay un capturado por delitos electorales, Juan Carlos Lobo, encargado del transporte y miembro del PN, hay otros cinco con requerimientos fiscales contra funcionarios del CNE miembros del PN y PL.
Es decir; el boicot con el propósito de desprestigiar el proceso fue conspirado desde el mismo interior del CNE.
Las JRV boicoteadas el nueve de marzo no hubieran sido significativas con los resultados de los ganadores en tal proceso, por el enorme margen entre el ganador y los perdedores. Los datos inflados en las votaciones generales del 2009, en las votaciones internas del 2012, 2017 y 2021 quedó invisibilizado e implícitamente, también quedó opacado la gran reducción de votos del PN y el PL el nueve de marzo, en contraste con los obtenidos por el partido Libre.
Toda la maquinaria de los medios de comunicación como un reloj suizo, hablan de que en este proceso electoral el gran perdedor es Libre y elevan el perfil del PN y PL, escondiendo la monstruosidad de la inflación de votos. Además, un contrato de 65 millones para una camaría del bipartidismo es un apetitoso aliciente para conspirar contra el proceso electoral interno.
¿Peligra la continuidad del partido Libre?
Cometer el error de desconocer la fuerza de los nacionalistas y liberales es cometer el mismo error que comete la derecha en desconocer la fuerza del partido Libre, de ahí que, la derecha sigue siendo muy fuerte para que se nieguen a derrotar a Libre en noviembre, ya en el 2009 se unieron todos los poderes fácticos para ejecutar un Golpe de Estado en contra de un presidente puesto por los liberales, luego, entregaron doce años de gobierno al partido Nacional, aun y cuando este partido ha sido catalogado como una organización criminal.
Los resultados del nueve de marzo, hasta el momento en que se escriben estas líneas, son; Rixi Moncada 608,551 (de Libre), Nasry Asfura 578,929 (Nacional) y Salvador Nasralla 361,610 (Liberal), en forma individual gana Rixi. Si se consideran los votos válidos por partido gana el PN con 764,838; sigue Libre con 658,506 y en tercer lugar el Liberal con 613,679 votos, estos datos, es muy poco lo que van a variar a menos del 10 % que falta para totalizar los resultados.
Si bien es cierto, Rixi es las más votada en forma individual, los partidos Nacional y Liberal juntos sobrepasan enormemente a Libre, si estos partidos han tenido un matrimonio llamado Paulina (pacto de unidad Liberal Nacional) por 15 años y medio, ya no es extraño que se confabulen para el proceso de noviembre realizando una alianza electoral para sacar a Libre del gobierno.
La deuda con el pueblo es grande, y esta realidad ha sido aprovechada por la derecha a través del bombardeo permanente en los medios de comunicación, hasta ahora, el ritmo del escándalo lo impone la derecha a través de Paulina, mientras Libre corre contra el reloj para cumplir lo que no se pudo con un Congreso Nacional que se le fue de las manos y con una población que exige sus demandas.
Históricamente el Partido Nacional es el que mas trancazos asesta a la población y cuida los intereses de la empresa privada, el partido Liberal parece levantarse mientras Libre ha crecido pero no tanto, como para que los ahora funcionarios dirigentes se mantengan alejados de sus bases.
El voto duro ya está decidido en los tres partidos pero no es el que decidirá en noviembre, esto lo hará el voto independiente que es el mayoritario, pero ¿hacia dónde se va inclinar la balanza?
Mitin político 440 urnas en el DC
El impacto de las urnas instaladas horas después es insignificante en relacion al total del proceso. Afecta de manera parcial mínima a dos municipios de los 298 del país. Los más grandes en población, si, pero se trata de 440 urnas en el Distrito Central y 85 en San Pedro Sula.
Es decir cuántas son las 440 urnas en el Distrito Central? Cuántas urnas hay en total en este municipio?
Les doy el dato, el impacto del denominado boicot es igual a 0.4% del total del censo electoral.