Daniel Noboa y Luisa González, candidatos que disputaran la presidencia en segunda vuelta.

Por Leonardo Ixim

El pasado 20 de agosto se realizaron en Ecuador elecciones presidenciales extraordinarias, después de la muerte cruzada decretada por el gobierno de Guillermo Lasso, tras el juicio político promovido desde la Asamblea Nacional de Ecuador el 17 de mayo. La candidata del correísmo fuerza que se vuelve mayoritaria nuevamente al ganar en la primera vuelta.

La muerte cruzada de Lasso

Estos fueron los primeros comicios extraordinarios desde 1943 y se realizaron a raíz del decreto de muerte cruzada, figura constitucional establecida en los artículos 130 y 148 de la Constitución Política de 2008, que le otorga al presidente la capacidad de disolver el Poder Legislativo, pero con la condición de convocar a elecciones presidenciales y legislativas para completar el periodo constitucional ordinario; esta posibilidad solo se ejercerá una vez en los tres primeros años del mandato presidencial.

En las elecciones presidenciales de 2019, Guillermo Lasso ganó la segunda vuelta como candidato de la alianza conservadora conformada por el tradicional Partido Social Cristiano (PSC) y el Movimiento Creando Oportunidades (CREO), del que proviene Lasso, sobre la coalición correísta Unión por la Esperanza. Recordemos que en la primera vuelta el candidato Yaku Pérez, de la alianza conformada por el indigenista Movimiento de Unidad Plurinacional Pachukutic (MUPP), vinculado a la Confederación Nacional Indígena del Ecuador (CONAIE), y el partido de origen maoísta Unión Popular (UP), alegó fraude, realizando movilizaciones populares.

El gobierno de Lasso fue una continuidad del gobierno de Lenin Fernández, originalmente considerado la continuidad de Rafael Correa; Fernández rompió con el reformismo progresista adoptado por el correísmo, con una serie de políticas neoliberales. Ya en el gobierno, Lasso también promoverá políticas de recorte al gasto público, igualmente neoliberal promovidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), ocasionado fuertes movilizaciones populares impulsadas desde la CONAIE y el Frente Unido de los Trabajadores (FUT), vinculado a la UP.

Pese a eso, el gobierno de Lasso se estabiliza y, aunque rompe con uno de los partidos de la coalición que lo lleva al gobierno, el PSC, el gobierno se asentará en la Asamblea Nacional (AN) con el respaldo MUPP, ocasionando un fuerte conflicto al interior de la CONAIE, donde emergerá otro liderazgo más hacia la izquierda en esa confederación, el de Leonardo Isa, que protagonizó las movilizaciones contra el FMI y Lasso. De igual forma, otros partidos, como el histórico Izquierda Democrática, que en la contienda electoral de 2019 quedo en cuarto lugar y el mismo correísmo, generan cierta cobertura para lograr que el gobierno de Lasso tuviera legitimidad.

Sin embargo, esto se va al traste tras una investigación periodística que evidenció una trama de corrupción en empresas públicas, donde resulta involucrado el cuñado del presidente. Ante eso, la oposición en su conjunto en enero, con el aval de la Corte de Constitucionalidad, establece una comisión especial multipartidaria para investigar estos hechos de corrupción y que junto una comisión ordinaria de la AN, que recibe pruebas de descargo de personeros gubernamentales, emite un informe donde se recomienda iniciar un juicio político a Lasso.

El 16 de mayo, por mayoría, en la AN se inicia un juicio político contra el presidente. Ante eso, y de una forma defensiva, Lasso militariza el Poder Legislativo, aduciendo inestabilidad y acciones golpistas contra su gobierno, aplicando con eso la muerte cruzada. Algunos legisladores interponen recursos de inconstitucionalidad ante la medida gubernamental, pero la CC aduce no tener potestad para conocer y avala la acción autoritaria de Lasso. Por su parte, docentes aglutinados en la Unión Nacional de Educadores y la FUT, junto a estudiantes de educación media y universitaria realizan protestas contra esta clara acción bonapartista.

Sin embargo, como apuesta electoral de parte de la izquierda, la UP, CONAIE, el correísmo desmonta las movilizaciones y observando que con la muerte cruzada el gobierno podría salir mal parado, situación que, de hecho pasa, pues CREO no participó directamente en la contienda electoral de agosto.

Los resultados de las elecciones

Así, el Consejo Nacional Electoral hizo la convocatoria para las elecciones extraordinarias en dos vueltas, una para el 15 de agosto y la segunda vuelta 15 de octubre. Se resolvió también realizar dos consultas populares: una  para la prohibición definitiva de la explotación petrolífera en el Parque Nacional Yasumi, situada en las amazónicas provincias de Pastaza y Orellana, tema controvertido que viene desde el gobierno de Correa, cuando este accedió en un primer momento a prohibir la exploración y explotación petrolera por presión de organizaciones indígenas, pero que después se echó para atrás y todos los gobiernos siguientes no han querido detener; de igual manera, otra consulta popular sobre la prohibición de minería metálica en la andina provincia de Quito.

Previo a las elecciones se dio el asesinato del congresista Fernando Villavicencio, un ex sindicalista petrolero, ex militante del Partido Socialista y de Pachakutic y antiguo aliado de Correa, que después se separó de este. Esta vez iba postulado por el Movimiento Construye, del cual era parlamentario. Este partido es un remanente del partido Alianza País, que fue el que postuló a Correa y después fue controlado por Fernández; actualmente era señalado de tener vínculos con Lasso, pues presidió la comisión multipartidista que recomendó el juicio político, presentando un informe por separado sin consentimiento con otros miembros de la comisión, que buscó tapar la responsabilidad del mandatario.

El candidato asesinado se caracterizó por tener un discurso altisonante contra las estructuras del crimen organizado, que en los últimos años han hecho de Ecuador un campo de batalla al ser corredor para el transporte de drogas y la disputas entre carteles mexicanos, colombianos, albaneses y brasileños, junto a bandas criminales ecuatorianas registrándose hechos violentos entre estos y batallas campales en las cárceles de este país. De igual forma, fue asesinado un candidato alcalde del correísmo y otros candidatos, al grado que los candidatos presidenciales y vicepresidenciales a raíz del asesinato de Villavicencio, llevaron chalecos antibalas durante sus campañas electorales.

Ya en las elecciones provinciales y municipales, el partido del correísmo Revolución Ciudadana (RC) había ganado la mayoría, obteniendo 9 prefecturas y 50 alcaldías, arrebatando Guayaquil al PSC, que había sido su bastión y que obtuvo dos prefecturas y 28 alcaldías; Pachakutic a su vez, obtuvo 6 prefecturas y 26 alcaldías. A su vez en la capital, Quito, la mayoría en el Consejo Metropolitano fue también para RC, mientras que los otros puestos lo obtienen otros partidos nominalmente progresistas, entre ellos MUPP.

Así, la candidatura correísta, conformada por la abogada Luisa González y como vicepresidencial Andrés Arruz, quien fuera el candidato presidencial de este tinglado político en 2019, obtiene 3,316,663 de votos, el 33.61 por ciento. Este binomio disputará la segunda vuelta con el conformado por Daniel Noboa como candidato presidencial y Verónica Abad, que logra 2,315,296 votos, el 23.47 %, postulados por el partido el partido Acción Democrática Nacionalista (ADN), partido adhoc de este binomio en alianza con el Movimiento MOVER, procedente también del desaparecido Alianza País. Noboa viene de un clan familiar oligárquico fundador del PSC. En tercer lugar, quedó el binomio del partido del candidato asesinando ya mencionado, con el 16.3 %. Por su parte, la alianza MUPP-UP tuvo un gran descalabro con su binomio conformado por Yaku Pérez y Nori Pinela, con apenas 3.97 %.

La participación fue una de las más altas de la historia reciente, con el 82.94 % participando un 0.3 % más que en la primera vuelta de 2019, aunque con una altísima cifra de votos nulos y blancos situados entre ambos 953,195 votos, situándose prácticamente en el cuarto lugar.

A nivel del legislativo, MC logra 48 diputados, uno menos que los que tiene ahora con el 39.72 % de votos. Construye logró 28 parlamentarios, uno más, con el 20.39 %, ADN y MOVER se quedan con 13 congresistas obteniendo el 14.56 %, el PSC obtiene 14 legisladores, reduciendo cuatro con el 11,90 % de votos. Mientras que otras fuerzas de izquierda, como el MUPP, logra apenas 4, uno de sus peores resultados; la alianza Claro que se Puede, conformado por UP, el Partido Socialista Ecuatoriano (el partido de izquierda más antiguo, formado en la década de los veinte del siglo pasado) y el pequeño Democracia Si, tres legisladores; ID, por su parte, queda fuera del Congreso.

En las consultas populares, con una amplia participación, la opción por el Si a que se prohibiera las actividades extractivas en ambas regiones ganó el 59.95 % sobre el No, que se ubicó en 41.05 %.

}El correísmo es una corriente que durante el gobierno de Correa refuncionalizó el capitalismo, buscando romper el monopolio de los sectores tradicionales burgueses, emergiendo otras fracciones burguesas. Ahora se posiciona como la opción para romper con los corruptos gobiernos de Fernández y Lasso; mientras que Pachakutik y otras opciones de izquierda más radical están pagando sus imprecisiones y, pese a tener peso para realizar fuertes movilizaciones, sus asambleístas han sido incoherentes a la hora de ubicarse contra estos gobiernos neoliberales.

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